Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2009

Un día

Una gorda en el asfalto. Mmmm me van a criticar... Bueno... Una mujer de tamaño importante despatarrada en el medio de la calle. Un viaje, un colectivo, una caminanta y un taxi la llevaron allí. La gente que mira dice que el colectivo no tuvo nada que ver, que la mujer cruzó mal y no se fijó. Pero la policía busca culpar al colectivero porque siempre hay que buscar un culpable. Aunque no sea el verdadero culpable, va a tener que asumir todas las culpas... "Y así quedamos bien". Y en el subte hay una nena de ochenta años. Puede ser porque en realidad no sabe contar y nunca supo que más de 7 no tiene. Tal vez porque ella vivió lo suficiente y en ocasiones mucho más que muchas de las personas de más de ochenta años. Y me dice "Yo cuando duermo, me chupo el dedo y no puedo ir a dormir porque mi mamá me va a retar." La cámara se la dejé a Roberto, porque él sabe bien que es lo que hay que hacer con ella. Aunque sentí que me arrancaba un pedazo y se lo dejaba en el mostra...

Tiempo perdido

El tiempo en el que no hicimos nada. Nada de lo que hubiéramos querido hacer. El tiempo en el que no estuvimos juntos. El tiempo que no compartimos no es tiempo. Recuperar el tiempo perdido. Tratar de volver el tiempo atrás y hacer en quince minutos lo que no hicimos en dos años. Mate tras mate confesarte, de la mejor manera que mi memoria puede, todo lo que hice en este tiempo. Escuchar tus sucesos con atención, tratando de sentirme parte de ellos y haciendote parte de los míos. Pero no es suficiente. Escucho tus palabras, veo tus ojos llorosos y siento el temblor en tus manos. Entiendo tu dolor, comprendo lo que decís pero...¿Sirve de algo? ¿Te beneficia que te preste mis oídos? ¿De qué vale saber lo que pasó si no pude estar ahí para ayudarte? ¿Puedo realmente ser útil sólo mirando mientras proferís tus desgracias pasadas? "Siempre sirve que me escuches" No sé si es realmente tiempo perdido... No sé si el tiempo perdido realmente existe... Todo tiempo es tiempo y ya... per...

Sin Título

Dolor de cabeza. Bestias de mi interior que sólo tratan de salir y golpean mi cráneo constantemente en busca de la libertad que les niego. Pensamientos deseosos de expresarse en el universo pero que por alguna razón el momento nunca es apropiado. Qué pasaría si tan sólo los dejo salir un corto plazo. Si el tiempo se detuviera tan solo un segundo para que pudieran disfrutar de la inmensidad del mundo. ¿Alcanzaría? Claro que no. No puedo darme ese lujo. No puedo permitirles escapar. Si tuvieran un segundo, querrían dos. Siempre es lo mismo, siempre queremos más. No te puedo hablar. No, no puedo.

Diarios

¡Hola che! ¿Cómo andás? Bien, bah, se me cae el pelo... ¿Si? Ni me hables que a mi me duele el estómago y últimamente todo lo que como me cae mal. ¿Sabés que me pasa lo mismo? Y la espalda... me está matando, tengo que ir al traumatólogo esta semana porque a veces no puedo ni dormir. Yo hace dos noches que estoy en vela y cuando me levanto estoy nervioso y me tiemblan las manos. Che! ¿Y Andrea? ¿En qué anda? Bien, bah, se le cae el pelo...

Mañana en el Abasto

Una mañana como todas, con sueño. Traté de vestirme con todas las sábanas y colchas, apretando la almohada. Deseando que no me dejaran salir, que me atrapen en un sueño eterno. Y poder disfrutar del frío que hacía afuera, desde la calidez de mi cama. Después de la quinta vez que sonó mi despertador -o al menos la quinta para mí, ya que algunos dicen que cuando yo escucho la quinta, realmente va por la décima- decidí salir de la cama y enfrentarme con el día que se me venía encima sin pedir permiso. Sin intentar combinar mi atuendo, me cubrí de ropas calculando sí, la temperatura que mi monitor mostraba y prontamente iba a afectarme. Siempre y cuando me atreviera a cruzar la puerta. Tarea bastante difícil de realizar por las mañanas. Pero lo logré. Con mi libro en brazos, salí a la calle. Últimamente no observo las mañanas. Últimamente ando con las narices metidas en algún libro. Por lo que no miro por dónde camino ni a dónde voy. Lo bueno es que el trayecto lo sé de memoria, así que no...

Amigo...

Apenas salí de la casa empezó a llover. Y sin dudarlo, condené a mi suerte por este detalle meteorológico. Las gotas eran frías, aunque hacía calor, y me pegaban en la cara nublando mi visión, así que no pude ver bien a dónde me dirigía. Por supuesto, conozco tan bien las calles de este lugar que eso no fue un impedimento para seguir caminado, o por lo menos eso pensé. Seguí caminando, confiando en que mis instintos me llevarían al lugar correcto. No tuve en cuenta lo aturdida que estaba, no había tenido una noche fácil. Creo que por eso, no llegué a dónde debía. No podía dejar de pensar en lo que había pasado. No podía sacar esas imágenes de mi cabeza. Continué mi caminata y me di cuenta que estaba perdida. No sabía a dónde había llegado. No reconocía nada alrededor mío. En un lugar que conocía como la palma de mi mano. De pronto, todo se volvió extraño. Ya no distinguía las calles, todas eran nuevas para mí. El silencio alarmante no era parte de lo que recordaba: calles lle...

Mi templo

No recuerdo exactamente como empezó esta nueva visión del mundo. Siempre quise hacer un curso de fotografía, pero no sé con precisión en qué momento empecé a ver a través del lente constantemente. Aunque tengo un recuerdo, que considero el más lejano en mi memoria. Siempre quise hacer un curso de fotografía y como fallé en seguir el único curso gratuito de la ciudad, me dediqué cada domingo a leer sobre fotografía. Analógica y Digital. Los distintos filtros. La sensibilidad de la luz. Pero ese día, mis ojos vieron distinto. Caminábamos de la mano, hablando de todo y de nada a la vez. Por calles que he caminado muchas veces antes, en los 18 años que llevo aquí, cuando me quedé parada, sorprendida, observando una esquina. Creo que para alguien que cae en la categoría de lo normal, estableciendo que esa categoría fuera dada por alguien que no vive como yo, la esquina no tenía nada fuera de lo común. Era simplemente una esquina, que no llegaba a ser de 90°, sino que era más a...

Mi muerte diaria

Puedo estar delirando de fiebre, puedo estar llorando de dolor, puedo estar sufriendo e incluso deseando mi propia muerte, pero nada de eso es tan malo, cuando pienso, que me salva de ESE lugar. Al despertar por la mañana, suelo contemplar la habitación, tratando de recordar si todo está como lo dejé la noche anterior. No es que crea que hay pequeños duendes malignos que sean capaces de quitarme o mover mis cosas de lugar. No, no temo por esas cosas, temo más por los humanos que por los seres de mi imaginación. Pero eso no es relevante, por lo menos no hoy. Contemplo la habitación. Y aparece. La amargura cae sobre mí como una catarata helada sobre mi cuerpo cálido, como mil espinas, hostigándome, lastimándome la piel. Y me absorbe, sin dejarme escapar. Me entristece pensar de esta manera, pero a la vez no siento que pueda ser de otra forma. Y recuerdo el principio. Apenas unos años atrás, era completamente feliz. Tenía todo lo que cualquier persona de mi edad podía desear...

Casi perdí mas de lo que tuve...

Lo peor no fue la pelea, no fueron los llantos, no fue caminar cuadras y cuadras discutiendo, ni haber arruinado una noche perfecta. No. Lo peor de todo lo que pasó esa noche, fue su conclusión. Sus palabras, el tono de su voz, como desinteresado, diciendo "Dejame, entonces dejame". Como si esa fuera la única solución posible, lo que yo necesitaba, lo que me haría bien. ¡Claro que no! Pero por alguna razón, capaz para probar que podía, de hecho, vivir sin él, seguí su consejo y me fui sin entender su desinterés o su postura ante la situación. Sin entender nada. Mi sensació n en ese momento era... Como si nada tuviera sentido... Como si todo lo que hubiera hecho antes haya sido en vano y como si todo lo que pudiera hacer de ahora en más, si es que hubiese podido hacer algo, no tenga propósito. Caminé perdida, no sabiendo a dónde ir por un rato hasta que busqué un taxi y sin dejar de llorar le dije a dónde me dirigía, de nuevo, sin saber si realmente quería ir allí....