Pasaron tantas cosas desde que dejé este blog que la verdad es muy difícil retomar sin mencionarlas, pero no quiero hacer una lista de las cosas que hice en este tiempo, sino mejor, hablar un poco de como me siento y quizás hacer algunos cuentos cortos y algún que otro poema, como los que me hacían sentir tan bien en otra época. Veremos qué sale, qué historias tengo para contar...
Una gorda en el asfalto. Mmmm me van a criticar... Bueno... Una mujer de tamaño importante despatarrada en el medio de la calle. Un viaje, un colectivo, una caminanta y un taxi la llevaron allí. La gente que mira dice que el colectivo no tuvo nada que ver, que la mujer cruzó mal y no se fijó. Pero la policía busca culpar al colectivero porque siempre hay que buscar un culpable. Aunque no sea el verdadero culpable, va a tener que asumir todas las culpas... "Y así quedamos bien". Y en el subte hay una nena de ochenta años. Puede ser porque en realidad no sabe contar y nunca supo que más de 7 no tiene. Tal vez porque ella vivió lo suficiente y en ocasiones mucho más que muchas de las personas de más de ochenta años. Y me dice "Yo cuando duermo, me chupo el dedo y no puedo ir a dormir porque mi mamá me va a retar." La cámara se la dejé a Roberto, porque él sabe bien que es lo que hay que hacer con ella. Aunque sentí que me arrancaba un pedazo y se lo dejaba en el mostra...
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